Kerri Maher

Al otro lado de la línea

A principios de los años sesenta, un grupo de activistas se organizó de manera clandestina para poder dar soporte emocional, asesorar y practicar abortos de forma segura, asequible y sin distinciones de etnia o clase social. De día eran estudiantes, amas de casa y esposas ejemplares, pero, abandonadas las caretas, salían protegidas por la oscuridad de la noche para empapelar la ciudad con una proclama en clave: «¿Estás embarazada? ¿Necesitas ayuda? Llama a Jane».

Kerri Maher ficciona en Al otro lado de la línea la hazaña del colectivo Jane de Chicago a partir de las historias de tres mujeres que en algún momento tuvieron que llamar o atender una llamada determinante en sus vidas. Gracias a su cinematográfico estilo, Maher consigue dibujar de manera ágil y entretenida el espíritu y las aristas de un tiempo en que lo personal era inevitablemente político, plasmando las inquietudes que atravesaban entonces las causas feministas del modo más estimulante posible: rememorando a quien nos precedió, evocando sus voces en la lectura como en una llamada a medianoche, decidida a despertarnos.


Características

Idioma original: inglés
Traducción: español
Autora: Kerri Maher
Traductora: Irene de la Torre
Editorial: Navona
Género: novela
Fecha de publicación: abril de 2024
ISBN: 978-84-19552-50-1

Título original: All you have to do is call
Editorial original: Penguin Random House
Año de publicación del original: 2023

Fragmento

Lo último que vio Verónica antes de que le vendaran los ojos fue lo azules que los tenía Siobhan. Azules y translúcidos, como las aguas por las que ella había nadado con Doug en su luna de miel. Por increíble que parezca, también le brillaban. «Gracias por estar aquí conmigo, le decía su amiga con la mirada».

El volumen de los sonidos de su entorno —el trino de los pájaros, el rugido de los coches, una sirena al otro lado de las ventanillas a medio bajar del Oldsmobile— aumentó hasta hacerse casi ensordecedor cuando la eficiente mujer con acento italiano y falda marrón de lana le ató a Verónica un pañuelo sobre los ojos, y después otro, y tiró del tejido hacia abajo hasta casi bloquearle los orificios nasales. Aquella mujer le había anulado cualquier posibilidad de mirar a través del rayo luminoso que tenía a ambos lados de la nariz.

Después, Verónica oyó el abrupto sonido de la tela cuando se la anudaron a Siobhan; la mano de su amiga dejó una humedad repentina en la suya, y entre sus dedos entrelazados. Verónica le dio un apretón. «Estoy aquí».

Va bene —, dijo la mujer italiana, deslizándose por la parte trasera del sedán con el incómodo sonido de la lana de su falda contra el cuero del asiento.

Entonces, tras una serie de golpes, chirridos y chasquidos, Verónica notó el retumbar y la vibración del motor del coche, y la mano de Siobhan se convirtió en un puño dentro de la suya.